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02.09.2008 | TIEMPOMOTOR TEST

NUEVO FORD FOCUS GHIA (NAFTERO AUTOMATICO): DOBLE CONTRA SENCILLO

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Motor Nafta 2.0 L
Potencia 145 CV
Consumo Medio 12,8 km/l
Velocidad Máxima (declarada) 195 km/h
Precio (versión evaluada) $97.000

Caliente. El segmento “C” (históricamente el de los medianos aunque algunos lo quieran rebautizar) es el de mayor crecimiento de los últimos años.
En 2004 fueron 31.767 vehículos y el año pasado trepó a 91.460 unidades, o el 21.8% del total de las ventas. De esa porción, un 60% fueron sedanes de 4 puertas, un 38% los de 5 puertas y apenas un 2% de rurales. 
La polarización nafta –Diesel es clara: 75% y 25 porciento. 
El 90% del segmento se vende con transmisiones manuales y sólo el 10% elije las automáticas.

SE PRESENTA EN BARILOCHE EL NUEVO MEDIANO PRODUCIDO EN GENERAL PACHECO: QUE LLEGA EN VERSION NAFTA (145 CV) Y DIESEL (115 CV). TIEMPOMOTOR TE OFRECE LA PRIMERA PRUEBA MULTIMEDIA PORQUE SABE QUE VOS NO PODES ESPERAR. DOS TEST COMPLETOS, CON TODAS LAS CIFRAS, LOS VIDEOS Y LOS DETALLES DE UN MODELO QUE LLEGA PARA MARCAR LA CANCHA ENTRE LOS MEDIANOS. TE CONTAMOS COMO QUEDA FRENTE AL NUEVO CITROËN C4 BICUERPO QUE DEBUTA EN NOVIEMBRE Y TODA LA DATA DEL LANZAMIENTO.

Autor: Claudio F. Capace


Es el as que se guardaba Ford para 2008. Hoy se presenta en el sur y en unos días más, debuta en las listas de precios. El Nuevo Focus materializa un proyecto industrial por el que la filial argentina luchó mucho tiempo a brazo partido con su par brasileño. Interna y externamente (proveedores y autopartistas) significa un desafío superador: después de haber probado intensamente tanto la versión nafta como la Diesel, podemos afirmar –asumiendo el riesgo de dar esa opinión-que es el producto mejor construido que se fabrica en la actualidad en el territorio nacional y lograr superar, por muy poquito, al nuevo Citroën de 5 puertas que llegará el 10 de noviembre. Por ambos productos, la industria local puede lucirse orgullosa y seguramente ganará mercados exigentes. Pero estamos aquí para referirnos a las impresiones y cifras que arrojaron 15 días de pruebas con sendos Focus. Hoy se presenta y ya tenés on line el análisis más completo. 

Lo primero que hay que decir es que no se trata de una evolución sino de un auto totalmente nuevo, con otra plataforma y otras soluciones y que, sin embargo, conserva las motorizaciones conocidas hasta ahora. Es verdad: podría recibir impulsores todavía más modernos, pero justo es decir que cumplen noblemente su cometido y no desentonan para nada. Es un auto básicamente bien construido, con materiales esmerados, de óptimo desempeño dinámico y gran solidez estructural. 

¿Qué le falta para sacar el pescuezo y encaramarse como “el” auto de 2008? Un equipamiento de seguridad acorde a sus pretensiones: no ofrecer (ni siquiera como opcional) luces de xenón, airbags laterales o ESP es difícil de justificar.
 
Pero mejor vayamos, ítem por ítem, al resumen y el análisis, de esta “primera doble prueba” que se publica. Primero puntuaremos al modelo naftero, acto seguido (o estrella seguida…) al modelo Diesel. Con el estilo que ya conocés: queremos “contarte” el auto desde el punto de vista que tendrás vos como usuario. No somos pilotos, somos periodistas (apasionados) que sabe que nuestro lugar es en el punto medio entre vos y el producto. 

DISEÑO  / 
¿Cómo determinar si un objeto industrial es lindo o no? El diseño siempre es (y será) materia opinable, por eso nos basamos mucho en la primera impresión que nos causa y en el termómetro incorruptible que es la calle… y rara vez falla. El Focus llevaba casi una década sin cambios y necesitaba a gritos una jugada que lo re posicionara fuertemente. Este modelo lo logra: gusta, llama la atención, seduce… lo encontramos muy bien plantado, con un porte de auto más importante y la mácula del “Kinetic Design” como firma y pasaporte. 

La nueva curvatura del techo, que cae de manera más terminante y armónica, celebra –en la vista lateral- una nueva simetría respecto de sus extremos. De frente es un Mondeo -más chico- y de atrás, llama la atención lo integrado que lucen las luces, ahora más disimuladas. 

Como era de esperar creció en dimensiones. Te recordamos que utiliza la plataforma y arquitectura del Volvo S40/V50 y del nuevo Mazda3: la distancia entre ejes creció 25 mm y las trochas (delantera y trasera) otros 42/ 45 mm respectivamente. 

Testeamos dos versiones con equipo full-full y denominadas Ghia, que excepto las llantas, no tenían diferencias más que los logos traseros. En síntesis, diría el amigo Biasatti: el nuevo Focus es moderno, dinámico y respetuoso de la historia trazada, pero con inocultables visos de modernidad. Aprobado.

SEGURIDAD  / 
Se enciende la luz amarilla y desaceleramos los elogios para pasarnos a la verdea de enfrente sin muchas explicaciones. Es difícil sostener como aceptable la dote de seguridad que trae de serie, sólo tolerable en una versión muy básica pero no en un tope de gama. Y ni siquiera exigimos que sea equipo de fábrica, pero una batería de airbags que rodeen a los ocupantes, un control de tracción y estabilidad, junto a proyectores de xenón (sí tiene luces adptativas en curva), deberían formar parte del menú de opcionales. No hay lugar para excusas. 

Damos vuelta la página para elogiar el sistema de frenos que logra detener el auto en distancias promedio totalmente lógicas para su categoría, siempre con absoluto dominio, control y estabilidad, casi sin esforzarse; con el ABS puesto a punto para calles como las nuestras, donde se viaja mucho tiempo con escaso apoyo, es necesario un “bloqueo” tenue. 

Limpiaparabrisas con buena superficie de barrido y luces antiniebla atrás y delante, casi una excepción para esta época; la visibilidad está bien resuelta (sin olvidarnos que es un hatchback con tres apoya cabezas traseros que se disimulan bastante bien) y nos gustaron los espejos exteriores: además de calefaccionarse, no son exagerados y brindan buen panorama al primer golpe de vista. Mismo equipamiento para ambos Ghia -Nafta y Diesel-, en consecuencia, misma puntuación. 

CONFORT  /  
Si bien es fácil afirmar “¡qué buen equipamiento trae!” cuando tenemos entre manos a las versiones más exclusivas y caras, en la comparación directa y mirando a los rivales (sin sacar un ojo del precio final) no encontramos grietas como para salir a cortar Panamericana a viva voz. 

Si bien el segmento C, en Argentina, se hizo cada vez más Premium y no sorprende encontrarse con detalles propios de categoría superiores, cuando pasamos muchas horas conduciendo cualquiera de los dos modelos nos queda la íntima satisfacción de saber que nada de lo que atañe al confort faltará o extrañaremos. 

¿Repasamos lo más top?: techo de cristal, climatizador dual, tapicería de cuero, llave inteligente que no exige cuna, sensor de lluvia (activación automática de limpiaparabrisas) y de luz (ídem luces), control de velocidad crucero, Bluetooth y sistema de mando de voz (Voice to Control) para gobernar audio, clima y teléfono. El detalle exclusivo lo brida la posibilidad de optar por tres durezas distintas para el sistema de dirección, con asistencia electrohidráulica.
En un escalón menos de la escala jerárquica, pero celebrados con igual fervor por su utilidad, anotamos luces de lectura para pasajeros traseros, módulo de conectividad (toma de 12v, puerto USB y jack auxiliar para IPod) y espejo retrovisor fotocromático. 

Desde la dinámica, el comportamiento es similar en ambos modelos con logradas notas si nos referimos al confort de a bordo. El Diesel se lleva medio punto menos por un nivel sonoro demasiado evidente. Ergo, necesita una insonorización más efectiva.

POSICION DE MANEJO/ HABITABILIDAD/ BAUL  / 
Todo el panorama en derredor está resuelto con simpleza y efectividad. Cuenta con regulación eléctrica en altura de la butaca del conductor y aquí el primer punto del juego de las diferencias: el Focus Diesel contaba con una butaca más alta y más “gorda”; puede sonar extraño, pero arrellanaba mejor la del Nafta, por eso gana medio punto. La tapicería de cuero es de gran calidad pero no puede evitar deslizamientos e curvas marcadas. Si bien no cuenta con regulación lumbar, el apoyo en dicha zona de la anatomía humana es bueno. 

Nos encantó el grip del volante y no llegó a emocionarnos la profundidad de la pedalera. Justo es decir que en el staff mandan los “piernas largas”. Cuatro pasajeros viajan a San Juan sin preguntar la hora; sí se suma un chico -un chico pedirá ir al baño a la altura de Córdoba-; y si metemos tres adultos en La Carlota, piden rotación como en el vóley. Si bien puede catalogarse de muy cómodo (a lo ancho), para las piernas le faltaría algunos cm. En este punto en particular, el nuevo Citroën sabe más generoso. 

El techo, en el sector trasero, presenta una marcada concavidad con el fin de ganar centímetros para las cabezas de esas plazas. 

El baúl es generoso para ser un hatch, gana litros con la adopción de un neumático de repuesto más chico (ver tirón de orejas en TIPS). Ford España consigna, para el mismo auto, una capacidad mucho más generosa… ¿error de tipeo al pasar los datos por mail? 

TERMINACION/ INSTRUMENTAL  / 
¿Comenzamos por el carraspeo que pone nerviosas a las terminales y terminamos a los abrazos? Sólo notamos dos detalles mejorables en el ajuste y terminación: la consola que se sitúa entre ambos asientos delanteros debería contar con un anclaje más severo (pero puede obedecer a “vicios” propios de las primerísimas unidades) y el lado itero del capot queda feo si no es pintado con la misma pintura que el resto de la carrocería. Nada más. 

Después son todo loas: buenos materiales (hay apliques de metal “en serio”) y esmero en el acabado final. Muy ponderable, se nota especial preocupación; la famosa calidad percibida es evidente. Trasunta solidez y está al nivel de un VW Vento, todo un listón de referencia pero el Ford luce más moderno y menos acartonado respecto de la extrema sobriedad del VW. 

Nos encantó que, como los primeros Focus, incorpore en el lado interior de los guardabarros una felpa que amortigua la sonoridad y las vibraciones. Se lleva buenos puntos porque pasando la lupa con maldad no encontramos nada para sonrojarnos y está bien que suceda. Eso sí, no nos quedaremos con ganas de decir que a nuestro juicio, las unidades europeas seguramente cuentan con una “luz” o interespacio más ajustado en las distintas partes de la carrocería, respecto del Focus nacional (sobre todo a la altura de las ópticas delanteras). 

El tablero –coronado por salidas de ventilación perfectamente ovaladas- es completo, lindo y claro, con muchos testigos luminosos pero también con una pantalla que brinda mucha data y no obviedades. Plus a favor para el menú de personalización. 

COMPORTAMIENTO CIUDAD  /
Primero nos referimos a los puntos donde comparten criterios y adjetivos, sea nafta o Diesel. Estamos ante uno de esos contadísimos ejemplos que comulgan, exquisitamente, firmeza y confort, sin resignar la suficiente autoridad para absorber irregularidades manifiestas (léase pozos) y no perder la compostura. Digamos firme, “expresando” fielmente lo que pasa por las ruedas pero sin que se caigan las muelas. Como nos gusta a la mayoría… al revés del consumidor brasileño que pide todo “soft”. Llamativa es la solvencia en el trabajo de ambas suspensiones en conjunto con un sistema de dirección de un tacto preciso que, además, puede variarse con tres programas de trabajo y dureza. 

En el caso del naftero, la caja de cuatro velocidades no es el último grito de la moda ni mucho menos, pero es realmente eficiente y casi que nos sorprendió a pesar de sus escuetas marchas: maridando con un motor que tiene sus expresiones más acabadas (sea potencia o torque) en el tercio superior del cuentavueltas, resulta casi extraño el nivel de serenidad logrado. Agil, vivaz, con los 145 CV siempre bien dispuestos. Es una planta motriz que viaja cómoda “arriba”, bien en vueltas, pero tampoco berrea mucho en el régimen inferior; es cierto que extraña una relación más… pero lejos de los tironeos clásicos de un Corolla o de un Civic. Si optamos por el uso manual vía selectora secuencial, a pesar de acelerarlo a fondo y meternos en la zona roja no pasa “automáticamente” al cambio inmediato superior. Eso sí, en el tablero aparece una flecha roja con la leyenda clara, UP (o: “Idiota inserte una marcha superior que esto se rompe”). 

El TDCi, con su caja manual, tiene un embrague algo desaprensivo y a bajas vueltas muestra una respuesta pobre; si lo llevamos con las riendas cortas es ideal para la metrópoli y los cambios se terminan rápido. Frente a las tablas de consumos verán la gran autonomía que logra. Es sereno y muy progresivo una vez que el turbo sopla “lleno”.
Creemos lógico un empate: donde uno brilla en aceleración el otro saca la bandera de la eficiencia. Dos motores conocidos que siguen entregando satisfacciones. Hay en Europa motores más chicos, potentes y desarrollados… pero no debemos desatender donde vivimos y nuestros costos. 

COMPORTAMIENTO AUTOPISTA  / 
Lo primero que merece destacarse es la buena rigidez estructural, con el auto cambiado de apoyos (curvas y contra curvas seguidas) de manera intempestiva, no se escucha ningún ruidito o quejido estructural. Es un chasis pensado para potencias y exigencias mayores que en este modelo muestra buen paño. 

Una delicia en la ruta: firme, seguro, sin vicios. Va siempre derecho, sólido, casi descansado y hace fácil y grata la tarea de llevarlo horas y horas (sobre todo el Diesel que exige menos paradas). Las cuevas de media y alta velocidad se negocian si titubeos: donde se plantan las ruedas el auto dobla. 

Cuando se traba un poco el camino, el gasolero acusa un mayor peso en el eje delantero y muestra una tendencia sutilmente más subvirante, pero sin llegar a incomodar; en esas circunstancias es fundamental llevar el motor con un cambio exacto para tener la potencia “a mano” y sin demoras. 

El motor naftero –que en los reprises medios anda bien, pero en los veloces exige un tiempo “muerto” (las décimas necesarias para bajar un cambio) demasiado extenso para nuestro gusto- necesita en cuarta a 3.200 rpm para alcanzar una velocidad crucero de 130 km/h. Si no se tiene el pie derecho muy pesado no es un motor muy gastador, pero si nos gustan las reacciones más vívidas empieza a pedir súper con otro ritmo. 

PRECIO  /
A l momento que leas estas líneas estaremos en San Carlos de Bariloche, promediando la presentación oficial; dado que no tenemos todos los precios no vamos a hacer conjeturas. No obstante, estas versiones tope de gama se podrían acercar a los $95.000 (a esperar unas horas a la oficialización). (*)
El valor de reventa será, seguramente tan bueno como el del modelo precedente, pero la garantía es un servicio que la gente de Ford debería encarar con más ambición y generosidad: es ni más ni menos que el primer termómetro que tiene el cliente para medir la confianza del fabricante en su producto.
Hay un nuevo Focus en la calle. Tiene olor a éxito y credenciales para ser referente. El mercado tiene la palabra.

(*) LA LISTA OFICIAL en "NUEVO FORD FOCUS: TODOS LOS PRECIOS"
 

TiempoMotor Test

 
       
  Velocidad máxima (declarada) 195 km/h  
       
  Aceleraciones    
  0-100 km/h 12,01 seg.  
  0-400 metros 18,46 seg.  
       
       
  Frenada    
 
  100-0 km/h 40,8 m.  
       
  Consumo/Autonomía    
  A 130 km/h 10,4 km/l 573 km  
  Ciclo urbano 8,7 km/l 478 km  
  Mixto ciudad/ruta 9,7 km/l 533 km  
       
  Error velocímetro Promedio 1,8%  
       

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ALZAS

  • CALIDAD
  • DISEÑO
  • SOLIDEZ ESTRUCTURAL
  • DESEMPEÑO DINAMICO
  • TRATAMIENTO INTERIOR

BAJAS

  • NEUMATICO TEMPORAL
  • EQUIPAMIENTO SEGURIDAD
  • TRANSMISION AUTOMATICA SUPERADA
  • APERTURA CAPOT
  • GARANTIA

TIPS

¿Por qué?
Siguiendo la tendencia del anterior Focus, conserva la apertura del capot con la llave. El problema es que ésta es del tipo inteligente y exige desarmarla para quedaros con la vaina, por lo que la operación resulta un poco incordiosa. Preferimos la tradicional palanquita a la izquierda de la columna de dirección. A veces lo novedoso no es lo más práctico.

Vive. La llegada del nuevo modelo no implica la sustitución del anterior, a la usanza regional (y también europea) el modelo precedente queda como inicio de gama con motorización chica y equipamiento reducido.

Que no se haga costumbre. Esperamos que el Focus 2 no inaugure la tendencia de medianos con auxilios temporales: para lograr esa capacidad de baúl el neumático de repuesto es temporal (sólo 80 km/h) y en medida “disminuida” de 145/80R16. En nuestro país es inaceptable.

Mejor una que ninguna. Tiene dos luces antiniebla delanteras y una trasera (ubicada en la línea baja del paragolpes y sobre el lado izquierdo), la simetría del otro lado la completa la única luz de retroceso.

Más fuerte. El asistente de estacionamiento trasero –cuando funciona el elogiable audio de Sony- debería, de manera automática, superponerse a éste; si venimos con Los Guasones muy fuerte no se escucha.

Mullidos y firmes a la vez. La suspensión trasera se denomina “Control Blade” y presenta un conjunto de bujes "Hydrobush" que incorpora un sistema hidráulico (con un depósito de aceite) para ofrecer una amortiguación meticulosamente afinada y evitando los movimientos iniciales de inclinación en procesos de aceleración o frenadas intensivas.

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