Viernes 23 de Febrero de 2018 | 01:22 HS.

¿POR QUE CHOCAMOS? PARTE II

La Argentina ostenta uno de los índices más altos de mortalidad por accidentes de tránsito. CESVI analizó las 10 actitudes erróneas más frecuentes y que son los disparadores de los mal llamados accidentes. Aquí la segunda parte del env&

SOBREPASOS. Esta maniobra es una de las causas más comunes que existen en al Argentina y encabeza el ranking de accidentes graves analizados por CESVI. Y aquí ya se empieza a ver claramente el error humano en la conducción. 

En un recorrido realizado por los especialistas desde Rosario hacia Marcos Juárez, por la Ruta Nacional N°9, fue necesario bajar rápidamente la velocidad y descender a la banquina para darle el paso a dos camiones y a un automóvil. Tres veces en apenas 160 kilómetros fueron testigos del mal cálculo o la imprudencia de los conductores en las rutas. 

Pero eso es sólo una parte del problema. La otra parte son las rutas colapsadas y el estado de los caminos. En muchos casos, las obligaciones laborales o particulares llevan a que los conductores realicen maniobras inadecuadas para poder sobrepasar a otros vehículos con el objetivo de llegar antes a destino. 

Para realizar este tipo de maniobras y no fallar es fundamental tener en cuenta una serie de pasos ineludibles: primero, hacerlo en un lugar permitido; mantener una distancia adecuada con el vehículo que nos antecede porque se gana visibilidad; realizar las señales correspondientes tanto al vehículo de adelante como a los de atrás; no comenzar el sobrepaso si se observa otro vehículo en el carril contrario; y, finalmente, terminar la maniobra señalizando con la luz de giro derecha. 

CLIMA ADVERSO. Muchas veces se comienza un viaje en las primeras horas del día con buenas condiciones climáticas, pero a medida que se avanza, cambian. Las situaciones pueden ser muchas y muy variadas: altas o bajas temperaturas, lluvia, granizo, nieve, hielo o niebla. 

La pérdida de adherencia de los neumáticos se produce, en la mayoría de los casos, por exceso de velocidad para la condición climática y el estado de la calzada, generándose el derrape o el trompo. Pero no sólo existe ese problema. Hay que tener en cuenta que el 85% de la información que recibe el conductor es a través de la vista, por lo que factores climáticos como niebla o lluvia también constituyen un serio peligro para la conducción. Entonces, la única recomendación posible es disminuir la velocidad en primera instancia y, si las condiciones desfavorables persisten o aumentan, encontrar un lugar seguro para detener la marcha. 

DISTANCIA DE SEGUIMIENTO. Al desplazarse con un vehículo, ya sea en ruta o en autopista, es necesario guardar una distancia segura con el vehículo que antecede para cubrirse de cualquier maniobra imprevista que haga el conductor de ese auto. Lamentablemente, ésto no sucede con frecuencia (por no decir casi nunca), y así lo demuestra una encuesta realizada en CESVI: un 31% de la gente asegura que se trata del error más frecuente en las rutas. 

Si esa distancia de seguridad no existe, la maniobra que se tenga que hacer será mas ajustada y sin la certeza de poder evitar el choque. 

La única solución es dejar una distancia tal que permita detener completamente el vehículo antes de la colisión. Esa distancia se debe medir en tiempo, para que siempre resulte proporcional a la velocidad de circulación. Cinco segundos son los aconsejados para mantenerse a salvo de cualquier imprevisto. 

LUCES. Son elementos de seguridad muy importantes en todos los autos, por dos motivos. Primero, porque constituye un sistema de comunicación, como por ejemplo, las luces de giro. Segundo, porque de noche permiten ver y de día ser vistos. Sin embargo, todavía hay casi un 40% de los automovilistas argentinos que circulan de día por rutas y autopistas sin las luces reglamentarias. 

La utilización de las luces bajas es hoy obligatoria para los conductores que se desplazan por las rutas tanto de día como de noche. Pero ojo, la ley habla de “luces bajas”; no de faros antiniebla, o las luces de posición. 

Durante el día, tener las luces bajas encendidas permite que el vehículo sea mejor visto por quienes vienen en sentido contrario de circulación, sobre todo en las rutas de un solo carril por mano. De esta manera, nos pueden distinguir más rápido y el otro conductor evitaría tomar una decisión equivocada. 

Para los amantes del viaje por la noche, sepan que la conducción nocturna los expone mucho más al accidente. Eso es porque sólo se puede ver lo que iluminan sus luces delanteras, lo que normalmente significa unos 35 metros. Si se tiene en cuenta que a 110km/h se recorren 30 metros, esto quiere decir que hay menos de un segundo para reaccionar. Por todo esto, CESVI recomienda que utilice las luces correctamente, manténgalas limpias y en buenas condiciones. 

RESPETO POR LAS PRIORIDADES. Una cantidad de los siniestros que relevó CESVI tiene lugar porque los conductores no respetaron las prioridades de paso. En las esquinas la prioridad en el cruce la tiene el peatón. Sin embargo, en una pequeña evaluación que realizó en una esquina de la localidad de Pilar, el 83 % de los peatones tuvo que ceder el paso al automovilista. Y esto se repite en todas las ciudades del país.

Otra: el conductor que transita por la izquierda debe ceder el paso a los que circulan por la derecha. Nuevamente se comprobó que se cumple en pocas oportunidades. Parados en diferentes bocacalles, un 60 % de los vehículos con prioridad debió ceder el paso.

Otro de los lugares clásicos donde se puede apreciar la falta de respeto es en las rotondas. Según lo indicado por la ley, el conductor que va a ingresar a la rotonda debe ceder el paso al conductor que circula por dentro de la rotonda. Pese a esto, otro muestreo por las rotondas del Parque Industrial de Pilar arrojó que el 74% de los conductores que tenían el paso debieron cederlo.

Ya sea por desconocimiento o no, la mayoría de estas prioridades no se cumplen en el caótico tránsito urbano. Y es otro de los factores desencadenantes de accidentes.

SEÑALES DE TRANSITO. Este es un punto interesante para analizar porque se da en cualquier tipo de caminos, en calles, avenidas, rutas o autopistas. Estas faltas de atención a la cartelería que indica detención, a los semáforos o la falta de respeto a las indicaciones de velocidad máxima, son las que a diario se ve en los accidentes de tránsito. 

Ignorar una señal de “pare” es la acción más frecuente. No existe conciencia de que esa señal es lo mismo que un semáforo en rojo: hay que detener el auto completamente. Tampoco hay debida conciencia del respeto por el semáforo. 

A menudo se escucha que hay accidentes de tránsito en los pasos a nivel del ferrocarril. Sin embargo, en gran cantidad de siniestros que existe en Capital Federal y Gran Buenos Aires, las barreras están bajas y funcionan correctamente las balizas de aviso y la alarma sonora.

Un chofer de colectivos intentando llegar a horario a la cabecera. Una barrera baja, una chicharra sonando sin cesar, una maniobra imprudente... y tres personas fallecidas. Es el resultado más frecuente de la impaciencia. En las rutas la realidad es otra, porque no hay barreras. Por eso allí hay que extremar las precauciones: disminuir la velocidad y observar las indicaciones que se encuentran en la zona.

DISTRACCIONES. Dentro de un vehículo o fuera de él las distracciones son una de las actitudes erróneas más evidentes, y son tan peligrosas como evitables. Y más allá del uso del celular, la mayor de las distracciones, existen otras muy frecuentes.

Algunos conductores suelen fumar, pero como a la mayoría no le gusta que quede en el habitáculo el olor de la colilla apagada, suele arrojarla por la ventanilla. Inconscientemente, el conductor quiere corroborar visualmente que la colilla haya salido. Esta acción demanda de un instante de desatención. Apenas una fracción de segundo, suficiente para provocar el accidente.

Otro clásico de los argentinos es tomar mate en el auto. Lo que a simple vista puede parecer un acto cultural inocuo, el hecho de hacerlo dentro del auto puede traer graves consecuencias. El agua caliente puede caerse sobre las piernas del conductor y generar una maniobra que desencadene un accidente. El conductor seguramente soltará las manos del volante. Charlar con la persona que viaja al lado, cambiar un CD o la frecuencia de la radio, también son acciones que distraen la atención en la conducción. Apelando nuevamente a estudios realizados en España “ir acompañado en un auto supone casi el doble de riesgo de sufrir un accidente”.

Hasta un simple estornudo puede originar una distracción con graves consecuencias. Por eso a la hora de conducir, se debe concentrar toda la atención únicamente en manejar. Aunque pueda ser obvio, parece que no lo es tanto.

Información Destacada

El Día de la Seguridad en el Tránsito se festeja desde 1945, cuando se promulgó la Reglamentación de Tránsito 13.893, primera norma vigente en el país respecto a la circulación vehicular.

QUE OCURRE EN EL PAIS

Según datos de la Superintendencia de Seguros de la Nación, en el país durante el último ejercicio (2006/2007) se gastaron $2.140 millones en siniestros viales. Asimismo, si se habla sólo de víctimas (lesiones graves o muertes) en accidentes de tránsito el monto alcanza casi a los $800 millones, prácticamente el doble de lo que se paga por el robo de vehículos (530 millones). 

Por otro lado, la Asociación Argentina de Compañías de Seguros reveló que hoy en Argentina ocurren 1 millón de accidentes anuales. Asimismo, el 42% de los hechos ocurren en la provincia de Buenos Aires, el 19% en la ciudad de Buenos Aires y el 39% en el resto del país. Además, aseguró que el promedio de muertos y heridos ascendió un 69% en los últimos 8 años. 

Las estadísticas de CESVI indican que más del 90% de los accidentes son causados por el factor humano. Dicho de otro modo, 9 de cada 10 siniestros son producto de la impericia en la conducción, de distracciones o bien por el incumplimiento de las normas de tránsito.
 
Según CESVI, en las rutas nacionales ocurre el 52% de los accidentes, mientras que en las provinciales el 25%. Las autopistas participan con 10%, avenidas con 7% y las calles con un 6 por ciento.

Los tipos de impacto más comunes son los frontales (48%), le sigue el lateral (muy común en ciudad) con un 16% y el trasero con un 13 por ciento.

Los choques múltiples o en cadena participan en un 7% de los accidentes. Asimismo, los autos participan en un 49% de los accidentes y los camiones en un 30 por ciento.
 
Los días que ocurren más accidentes son el viernes con un 14%, el sábado con un 20% y el domingo con un 16%, por lo tanto durante el fin de semana se produce el 50% de los accidentes de tránsito.

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